Google confirma por qué oculta las URLs reales en sus resultados de búsqueda: qué son las URLs «goto» y cómo proteger tus datos de SEO
Publicado: 10 de septiembre de 2026 · Actualizado: 10 de septiembre de 2026

Si en las últimas semanas has revisado los resultados de búsqueda de Google y te has encontrado con enlaces que empiezan por google.com/goto en lugar de la dirección real de la página, no es un error: es un cambio real, ya confirmado oficialmente por Google, en la forma en que se entregan las direcciones web dentro de sus resultados.
En este artículo te explicamos qué está pasando, por qué lo hace Google, y -lo más importante- qué debes revisar en tus propias herramientas de análisis para no llevarte sorpresas.
¿Qué son las URLs «goto» de Google?
Hasta ahora, cuando Google mostraba un resultado de búsqueda, la URL que veías era la dirección real de la página de destino. Con el nuevo sistema, Google interpone una URL intermedia con el formato google.com/goto?url=… El usuario hace clic ahí, y Google lo redirige de forma prácticamente instantánea a la página final mediante una redirección temporal (técnicamente, un código de estado 302).
El resultado visible para el usuario es el mismo: sigue llegando a tu web sin fricción ni retraso perceptible. Lo que cambia es cómo queda registrado ese salto, y eso sí tiene consecuencias para quien trabaja con datos de búsqueda.
¿Por qué lo hace Google? (ya no es una incógnita)
A diferencia de lo que se pensaba en los primeros días del despliegue, Google ya ha confirmado oficialmente el motivo. Un portavoz declaró a medios especializados como Search Engine Land:
«Tenemos un largo historial desplegando medidas técnicas contra formas cambiantes de abuso, y regularmente tomamos medidas para proteger nuestros servicios y usuarios.»
En términos prácticos: el objetivo es dificultar el scraping masivo de resultados de búsqueda por parte de herramientas de terceros y de motores de inteligencia artificial que recopilan datos de las SERP sin autorización. Un detalle técnico revelador: Google ha bloqueado las peticiones «ligeras» (HEAD) a estos enlaces, obligando a hacer una descarga completa para resolver cada URL, precisamente el tipo de fricción que dificulta la extracción automatizada a gran escala.
Este cambio, además, no llega solo: se suma a la eliminación del parámetro num=100 en septiembre de 2025, que ya había obligado a las herramientas de rastreo a hacer más peticiones para obtener los mismos datos. En conjunto, ambos cambios están encareciendo de forma notable el acceso automatizado a los resultados de Google.
¿A qué elementos de los resultados afecta más?
Según los proveedores de datos de SERP que han analizado el despliegue, el impacto no es uniforme:
- Resultados orgánicos clásicos: despliegue prácticamente total, pero las principales herramientas del sector ya han adaptado sus sistemas para resolver estas URLs de forma automática en la inmensa mayoría de los casos.
- Fragmentos destacados y local pack: impacto bajo o moderado.
- AI Overviews (resúmenes generados por IA): es la zona con más incertidumbre. Los proveedores de datos siguen ajustando sus sistemas, así que si tu estrategia de contenidos apunta a aparecer citado en estos resúmenes, conviene tratar esos datos con algo más de cautela por ahora.
El riesgo que menos se está hablando: la atribución en Google Analytics 4
Este es, probablemente, el punto con más impacto práctico para cualquier responsable de marketing, y merece una explicación algo más detallada.
GA4 decide si una sesión es «tráfico orgánico de Google» fijándose en el referrer (de dónde viene técnicamente el clic) y en parámetros como UTM o click IDs. Si el salto a través de google.com/goto no conserva esas señales de forma limpia hasta que el usuario llega a tu página, la sesión podría dejar de contabilizarse como orgánica y caer en la categoría «(direct) / (none)» — es decir, tráfico sin origen identificado.
Lo más importante de este riesgo es que sería un fallo silencioso: no vas a ver ningún error ni aviso. La forma de detectarlo es comparando dos fuentes que normalmente se mueven juntas:
- Google Search Console: los clics no deberían verse afectados, porque Google los registra en su propio sistema, no en tu web.
- Google Analytics 4: las sesiones orgánicas sí podrían bajar, acompañadas de una subida de tráfico «directo» que no se explica por campañas, apps u otras fuentes conocidas.
Conviene aclarar que, hasta la fecha, esto es un riesgo identificado y técnicamente bien fundamentado, no un problema confirmado a gran escala. La recomendación de varios analistas del sector es monitorizar, no reaccionar de forma precipitada:
- Guarda ahora el ratio orgánico/directo de los últimos 90 días como referencia.
- Revisa semanalmente los clics de Search Console frente a las sesiones orgánicas de GA4.
- Si detectas que Search Console se mantiene estable mientras GA4 muestra una caída de orgánico y una subida de directo sin explicación, ahí sí tendría sentido investigar más a fondo.
¿Y las herramientas de SEO que ya uso? El caso de Ahrefs
Aquí conviene ser transparentes, porque no todos los proveedores están gestionando el cambio igual de bien. Ahrefs publicó un comunicado el 31 de agosto de 2026 reconociendo el problema abiertamente:
«Google ha empezado a enrutar una parte creciente de los resultados de búsqueda a través de redirecciones /goto en vez de URLs directas. Esto ha causado una inconsistencia temporal en nuestros datos […] Nuestro equipo ya está trabajando para restaurar los resultados afectados.»
En otras palabras: si usas Ahrefs para rank tracking o análisis de competencia, es razonable que los datos de finales de agosto y principios de septiembre de 2026 tengan alguna inconsistencia temporal, hasta que confirmen que lo han resuelto del todo. No es motivo de pánico, pero sí de prudencia a la hora de interpretar variaciones bruscas en ese periodo concreto.
Lo que NO cambia
Vale la pena aclararlo, porque es fácil que este tipo de cambios generen más ruido del necesario: tu contenido sigue posicionando exactamente por los mismos criterios de siempre. El rastreo, la indexación y los rankings de Google funcionan de forma completamente independiente a este cambio, que actúa únicamente en la capa de presentación de los resultados. La experiencia de tus usuarios tampoco se ve afectada: el clic sigue llevando a tu página, con un retraso imperceptible.
Qué revisar esta semana si gestionas SEO o analítica
- Confirma con tu proveedor de herramientas de rank tracking que ya resuelve las URLs google.com/goto correctamente.
- Si usas Ahrefs, ten presente que los datos de este periodo pueden variar y no compararlos a ciegas con periodos anteriores.
- Guarda una línea base de tu ratio tráfico orgánico / tráfico directo en GA4 y revísala semanalmente frente a Search Console durante las próximas semanas.
- Si tu estrategia depende en buena parte de aparecer en AI Overviews, trata esos datos de seguimiento con algo más de margen de error por ahora.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una URL goto de Google?
Es una URL de redirección temporal con el formato google.com/goto?url=…, que Google interpone entre el resultado de búsqueda y la página de destino real. El usuario hace clic, pasa por esa URL intermedia y llega a la página final en una fracción de segundo, sin notar ningún cambio en su experiencia.
¿Por qué usa Google URLs goto en los resultados de búsqueda?
Según ha confirmado un portavoz de Google a medios como Search Engine Land, el objetivo es antiabuso: dificultar el scraping masivo de resultados de búsqueda por parte de herramientas de terceros y motores de inteligencia artificial que recopilan datos sin autorización.
¿Afecta esto a mi posicionamiento SEO?
No. El rastreo, la indexación y los rankings de Google funcionan de forma independiente a este cambio, que solo afecta a cómo se presenta la URL en el resultado de búsqueda, no a cómo Google evalúa tu contenido.
¿Cómo sé si mis datos de Google Analytics 4 están afectados?
Compara semanalmente los clics de Google Search Console con las sesiones orgánicas de GA4. Si Search Console se mantiene estable pero GA4 muestra una caída de tráfico orgánico junto a una subida de tráfico «directo» sin otra explicación, puede ser una señal de que las redirecciones goto están afectando a la atribución.